Confieso a wiracocha

Me vuela la cordillera que amanece,

descansando su estrella,

( ahisito) cerca de tus ojos, 

esos que contienen deseos,

en los que me pierdo. 

Atrevida!,

bordeo próximos a esos respiros,

que guardan documentos y conducen a esa falta,

/ inevitable/ de adentrarme,

a tu Estadonación,

y salivar estallidos irregulares.

Ahi en los no lugares,

de la textura de tu boca. 

Caliente!,

detienen y sospechadas,

aquietan nombres.

Recorro transcribiendo

/ ese suspiro/,

 que entretiene al absurdo gendarme.

Fervienta!,

ia no hay límite, 

humedecidas,

tus manos aprietan mi curvatura,

no te contienes.

Gemidos!,

/sellan/

calidamente,

la temperatura de mi cuello.

Descanso en el sostén de tus hombros,

.(sumaywassy)

Espasmos!

me cubren los nervios próximos,

irrumpo la Extranjería ,

esa prohibida seca y desierta. 

Camino hacia tu vulva ( volcán) 

y la penumbra (trenza).

Pues se esfuma la muralla,

soy warmi-pasajera- migrante.

Y toda la cordillera se rebalsa.

(Le confieso a wiracocha)»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Nayras *

6 octubre, 2019

Alguna vez te encontré

15 octubre, 2019